dimarts, de novembre 10, 2009

Portada Maria La Popera (11-11-09) "The Fleshtones"



Verano de 1976, Nueva York. Una ciudad tomada por las ratas y con los índices de criminalidad disparados. En este ambientazo, el mítico local CBGB comienza a hacer historia. Ha nacido el punk. Pero The Fleshtones no suenan punk como los Ramones. Ni nueva oleros como Blondie. Ni arties como Television. Su atómico rock'n'roll garagero sale tan mal parado en la rifa de bandas que allí montan los sellos que su debut, Roman Gods, no ve la luz hasta 1982.
Si The Fleshtones han tenido siempre una seña de identidad principal ha sido su show en directo, apoteósicas ‘tarjetas de visita’ de impredecible final
El grupo inicial lo formarían Peter Zaremba (voz, armónica, teclados), Keith Streng (guitarra), Jan Marek Pakulski (bajo)y Lenny Calderone II (batería), este último sustituido poco después por Bill Milhizer. El talento al saxo de Gordon Spaeth se convertiría en una de sus señas de identidad. La historia del grupo comienza en 1976. “Keith estaba tocando en bandas antes de aquella fecha, sobretodo la batería en unas cuantas bandas de garage y habitualmente con Brian y Gordon Spaeth. Yo siempre estuve al lado de todo aquello, pero no tuve los nervios para subir al escenario y coger un micrófono hasta que vi a los Ramones.” En sus orígenes supieron tomar aquellos sonidos de la emergente New Wave y combinarlos con garage, surf, rockabilly, rock´n´roll y una gran pasión por los sonidos de la música negra provenientes del soul o el Rhythm & Blues.